¿Por qué tengo impotencia sexual?

La impotencia sexual, o disfunción eréctil, puede ser un tema complicado y frustrante, pero no estás solo. Hay varias razones por las cuales podrías estar lidiando con esta situación, y es importante conocerlas para poder buscar la ayuda adecuada.

Causas Físicas

1. Problemas cardiovasculares: El flujo sanguíneo es fundamental para lograr y mantener una erección. Si tienes problemas del corazón o de los vasos sanguíneos, como hipertensión o arteriosclerosis, esto puede afectar el flujo sanguíneo al pene.

2. Diabetes: Esta enfermedad afecta los nervios y vasos sanguíneos, lo cual puede dificultar la erección. La diabetes no solo se trata de controlar el azúcar en la sangre, sino también de entender sus efectos a largo plazo.

3. Problemas hormonales: La testosterona juega un papel crucial en la función sexual. A medida que envejecemos, los niveles de esta hormona pueden disminuir, afectando el deseo y el rendimiento sexual.

Causas Psicológicas

1. Estrés: El estrés del trabajo, la familia u otras situaciones puede ser un gran obstáculo en tu vida sexual. Si tu mente está ocupada en otros problemas, puede ser difícil concentrarse en el momento.

2. Ansiedad: Preocuparse de si podrás rendir bien en la cama puede crear un círculo vicioso. Si no logras una erección una vez, podrías empezar a sentir ansiedad, lo cual aumenta las probabilidades de que vuelva a ocurrir.

3. Depresión: La depresión no solo afecta cómo te sientes emocionalmente. También puede reducir tu interés en el sexo y tu habilidad para rendir.

¿Qué Podés Hacer?

Hablar con un profesional de la salud es fundamental. Ellos podrán ayudarte a identificar la causa específica de tu impotencia sexual. Quizás necesites hacer algunos cambios en tu estilo de vida, como:

  • Ejercicio regular: Mejora la circulación y los niveles de energía.
  • Dieta saludable: Mantener un peso saludable y controlar el azúcar y el colesterol puede hacer una gran diferencia.
  • Reducción del estrés: Podés intentar técnicas como la meditación o el yoga.
  • Terapia psicológica: Hablar con un terapeuta puede ayudarte a manejar la ansiedad y la depresión.

Recuerda, la impotencia sexual es más común de lo que piensas y hay tratamientos disponibles. No te sientas avergonzado de buscar ayuda. En Espacio Sensus, nos dedicamos a ofrecer un enfoque integral para tu bienestar, combinando tanto aspectos físicos como psicológicos.

¡No estás solo en esto! Cuida de vos mismo, porque merecés una vida plena y satisfactoria.